Según informa IRNA citando a la agencia de noticias EFE, los activistas brasileños de la flotilla mundial Sumud el domingo, a su llegada al Aeropuerto Internacional de Guarulhos en São Paulo, describieron detalles sobre la forma en que las fuerzas israelíes trataron a los ocupantes del barco incautado.
Cássio Pelegrini, médico pediatra y miembro de esta flota, declaró en una rueda de prensa que algunos de los detenidos durante su reclusión por las fuerzas israelíes fueron víctimas de “violencia sexual”.
Refiriéndose a los vídeos publicados por Itamar Ben-Gvir, ministro israelí de seguridad interna, dijo que esas imágenes muestran solo una pequeña parte de los comportamientos humillantes que tuvieron lugar, e incluso en esas mismas imágenes se pueden observar signos de maltrato a los detenidos.
Tras la difusión de esos vídeos, el gobierno de Brasil convocó esta semana al encargado de negocios de la embajada del régimen de Israel en Brasilia, Rasha Athamni, para que explicara el comportamiento “humillante y denigrante” hacia estos activistas.
“Durante el tiempo que estuvimos detenidos en el puerto de Ashdod, antes de ser trasladados a la sección de inmigración, se oían los gritos de las personas que estaban siendo agredidas. Si Israel hace esto con ciudadanos del mundo, imaginen cómo tratan a los palestinos”, añadió Pelegrini.
Este activista brasileño también declaró que los detenidos fueron mantenidos durante horas con los ojos vendados y sin acceso a instalaciones sanitarias básicas, se les negó atención médica, y luego, a pesar de sufrir heridas, lesiones y enfermedades, fueron subidos a los aviones de deportación.
Mientras tanto, Beatriz Moreira, activista social brasileña, también declaró que las violencias comenzaron desde el mismo momento del ataque de las fuerzas israelíes contra el barco que transportaba a los activistas, en aguas internacionales, a más de 300 millas náuticas de las costas de Gaza.
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